Qué tal.....el día de hoy quiero compartir un texto que en uno de esos días trágicos en el amor uno empieza a pensar muchas cosas y bueno recuerdo que ese día me sentía muy deprimido....Aclaro que hoy no me siento deprimido, hoy me siento fuerte......simplemente creo que es un texto del pasado que me encontré por ahí y quería compartirlo con ustedes. Suena muy triste pero en esos momentos era lo que sentía...
Del amor a la tristeza...
Cómo a veces de la lluvia se pasa a la sequía, es raro.
Cómo del amor intenso se puede pasar a la angustia.
¿Por qué existe una sensación que lo mismo te llena por dentro, que lo mismo te consume...?
Dicen que nada es eterno,
no quiero pensar que el amor es algo efímero...
Muchas cosas no tienen sentido en la vida,
no sabemos nada, pero las cosas existen;
se manifiestan y podemos casi tocarlas.
Venimos para sufrir amando y amando para sufrir... es un ciclo.
Por un ser aparentemente exterior a ti
sientes algo tan intenso como si viviese dentro,
quizá sea eso lo que nos hace sufrir...
Interiorizas lo que amas, no puede ser algo exterior.
A veces no respondemos como quisiéramos
y la otra persona no responde como queremos...
¿Acaso hay algo perfecto en esta vida?
La forma en que se complica todo
parece una obra de ingeniería del dolor y de la pérdida.
Nuestro cuerpo se consume porque nos
sentimos entrelazados a ese alguien que
nos roba el corazón para no devolverlo jamás...
Si te lo devuelve es que ya todo se acabó,
quizá nada sea eterno,
quizá esa sea la única explicación...
Aún siento amor pero ese mismo sentimiento
te puede apuñalar y dejarte cicatrices que tardan en cerrar.
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Triste, pero creo que todos en algún momento de nuestras vidas nos hemos sentido así. Espero no sea tu caso mi estimado lector =)
Gracias x leerme
KARDU
1 comentarios:
Muy cierto eso de que la misma sensación que te llena te consume. Cuando las situaciones se dan de la manera en que nos gustan entonces nos sentimos llenos, pero si sucede algo diferente, nos sentimos consumidos y vacíos, y en ocasiones hasta se pierden las ganas de realizar otras cosas.
Me llama la atención la parte donde comentas que ese ser exterior a uno se siente como si realmente viviera dentro, tal vez es que llegamos a querer (o a obsesionarnos) más a ese "órgano" externo que a nosotros mismos, lo malo es que en ocasiones ese órgano resulta ser un apéndice y explota.